Jn 10, 27-30: Yo doy la vida eterna a mis ovejas

En aquel tiempo, dijo Jesús:

Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy se nos presenta al Señor como el Buen Pastor. Sin embargo, en el pasaje que se nos presenta, resalta la relación con el Buen Pastor: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen y yo les doy la vida eterna”. Seguir al Buen Pastor es mantener con Él una relación, escuchar sus palabras, dejarnos guiar por Él. Como rezamos con el Salmo 23: “El Señor es mi Pastor, nada me falta”. Esa confianza plena, abandono en Él.

En la Segunda lectura del libro del Apocalipsis: “El Cordero será su pastor”. Es el pastor porque se hizo cordero, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo y por cuya sangre hemos sido purificados y reconciliados con el Padre. Los que son de Cristo escuchan la voz del Señor y es Él el que los conduce, el que los reúne, el que les da la vida eterna. El Señor no utiliza la fuerza, la coacción, la respuesta nace desde la libertad. No se puede obligar a nadie a creer. Como nos decía el Papa S. Juan Pablo II en Cuatro Vientos, en su ultima visita a España: “la fe no se impone se propone”. La fe es una opción libre, basada en el conocimiento y en el amor a Cristo.
El Señor nos promete la vida eterna y nos dice que el que le sigue no perecerá para siempre. Los que reciben ese amor, los que se dejan abrazar por ese amor, superan con el Señor todas las dificultades de la vida y resucitan con él.

Unido al domingo del Buen Pastor la iglesia celebra la jornada de oración por las vocaciones, El lema de estas jornadas es «Para el Señor, en los hermanos». En el contexto del Año Santo Jubileo 2025: “Peregrinos de esperanza”, resuena con fuerza las palabras del papa Francisco: «El próximo Jubileo será un Año Santo caracterizado por la esperanza que no declina, la esperanza en Dios»; tengamos presente en nuestras oraciones hoy a nuestros pastores -Papa, Obispo, sacerdotes- , por los  seminaristas, su perseverancia y por las nuevas vocaciones que no nos falten. Que el Señor nos bendiga con pastores santos.

Imagen de Jesús Aguilar Mondéjar
Jesús Aguilar Mondéjar

Consiliario del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Cartagena.

WhatsApp
Facebook
Email
Imagen de Cursillos de Cristiandad Diócesis de Cartagena
Cursillos de Cristiandad Diócesis de Cartagena

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *